De pie y en el suelo · 13 minutos · Sin material
La rutina que hago yo cuando me levanto
Te voy a compartir la rutina que hago yo cuando me levanto. Es muy sencilla, y no te hace falta ni manta ni cojines ni nada.
Cómo se hace
- Inhala profundo por la nariz, sube los brazos al techo y estira, como desperezándote. Estira hacia un lado y hacia el otro. Que todos los movimientos sean lentos y suaves.
- Baja los brazos, entrelaza las manos por detrás de la espalda y abre el pecho hacia delante. Estira las manos hacia atrás y siente cómo se va estirando la espalda.
- Suelta, entrelaza las manos por delante del pecho y arquea la espalda. Respira lo más profundo que puedas.
- Inhala con los brazos al techo y al exhalar plégate despacito hacia abajo. Ahí, camina en el sitio: flexiona una pierna, ponte de puntillas y cambia de lado. Acabas de levantarte, no le exijas a tu cuerpo.
- Deja caer el peso del cuerpo. Cógete por los codos o déjate colgando, y gira hacia un lado y hacia el otro, moviendo también la cintura y la cadera.
- Sube despacito y camina en el sitio girando la cabeza, para que el cuerpo se vaya despertando.
- Entrelaza las manos detrás de la cabeza, junta los codos y empuja la cabeza hacia abajo. Si quieres, flexiona las rodillas y baja un poquito más.
- Sacude el cuerpo, los hombros y las manos. Sacudir despierta mucho.
- Unas sentadillas: los pies al ancho de la cadera, el culo hacia atrás, y baja y sube. Bajas lo que te resulte cómodo a ti.
- Al suelo, a cuatro apoyos, con la manta debajo de las rodillas si quieres: gato y vaca. Inhala mirando al frente, exhala redondeando y mirándote el ombligo.
- Círculos con la cadera en los dos sentidos. Después lleva las nalgas hacia los talones, y vuelve hacia delante a la cobra.
- Siéntate y estira las piernas, sin forzar, que por la mañana está todo el cuerpo duro. Sube los brazos y plégate hacia delante, con la tira si la quieres.
- Termina con una torsión a cada lado y tres respiraciones: inhala arriba, inhala a los lados, inhala arriba, y suelta por la boca bajando despacito.
Qué necesitas
No hace falta nada. Yo siempre los tengo cerca porque me gusta ese punto extra de comodidad, pero la puedes hacer sin nada.
Cada día nos sentimos diferentes, así que la versión de hoy puede que no sea la de mañana. Siempre es tu clase, es tu práctica, y tú decides cómo hacerla.
Y si quieres seguir
Yoga Sin Límites · Victoria · A Coruña, Galicia
